CapÃtulo 1: La Oscuridad que Acecha
En lo profundo de la noche, cuando el mundo se sumerge en la oscuridad más densa, existe un lugar donde las pesadillas de todos los niños en el mundo cobran vida. Se trata de un misterioso lugar conocido como “El Nido”, un laberinto en lo más profundo de la tierra donde las pesadillas y los monstruos coexisten de manera que el miedo es el único lenguaje que se habla. Su único deseo… es devorar niños.
En el sótano de un barco se despertó una niña, tenÃa el pelo corto y castaño, con unos ojos centelleantes. La desconocida estaba asustada y confundida por este entorno tan sombrÃo y desconocido. ----Revisando sus bolsillos deja escapar un suspiro de alivio al darse cuenta que aun llevaba la fotografÃa de su madre--- En ese momento se prometió a si misma que pase lo que pase encontrarÃa a su madre en este extraño mundo.
La chica se abrió camino por los oscuros pasillos del sótano por un largo tiempo hasta que encontró una pequeña Geisha escondida en un rincón. Esta pequeña muñeca de cerámica se parecÃa exactamente a las que esculpÃa su madre como pasatiempo; entonces, tuvo un pequeño atisbo de fe de que su madre estaba cerca y que solo tenÃa que encontrar. La niña siguió con su camino, subiendo escaleras y arrastrándose por conductos debajo del barco, hasta se topó con una figura desconocida por la humanidad, era bajo, pero con brazos largos y no tenÃa rostro, era un criatura espeluznante y muy aterradora. La criatura intento atrapar a la niña con sus brazos retorcidos, pero ella logró esquivar sus ataques con agilidad, corriendo por los pasillos estrechos y oscuros del barco mientras la criatura la perseguÃa con ferocidad.
La niña se detuvo en seco al llegar a un cruce de pasillos, sin saber hacia dónde ir. El monstruo se acercaba rápidamente, su presencia ominosa llenando el aire con un aura de peligro inminente. Con el corazón latiendo con fuerza en su pecho, la niña cerró los ojos por un momento, recordando la promesa que se hizo a sà misma: encontrar a su madre, pase lo que pase. De pronto, una mano pequeña y frÃa la agarro jalando su delicado cuerpo hacia un rincón escondido lejos de los ojos de esa bestia. ???: ---No te preocupes… estas a salvo ahora…--- Una voz masculina susurro…
La niña abrió los ojos lentamente, encontrándose cara a cara con un niño de aspecto frágil y ojos llenos de determinación. Su rostro estaba cubierto de suciedad y sus ropas desgarradas, pero habÃa una calidez reconfortante en su mirada que la hizo sentir segura.
"¿Quién eres tú?" preguntó la niña, su voz apenas un susurro lleno de temor y esperanza.
El niño le ofreció una sonrisa tranquilizadora. ---Me llamo Kai---, dijo, extendiendo una mano para ayudarla a ponerse de pie. ---Y tú, ¿cómo te llamas? ---
La niña titubeó por un momento, pero luego respondió con voz suave: "Soy Luna". Se aferró a la mano de Kai con gratitud, sintiendo que, por primera vez desde que despertó en ese sótano oscuro, no estaba sola.
---“¿Qué era eso que me estaba persiguiendo?"--- Pregunto Luna, con voz temblorosa.
Kai miró a su alrededor con cautela antes de responder. "Esa criatura es una de las muchas pesadillas que acechan en este lugar", explicó en voz baja, como si temiera atraer la atención de la bestia. "Se alimentan del miedo y la desesperación de los que quedan atrapados aquà en el Nido".
Luna sintió un escalofrÃo recorrer su espalda al escuchar las palabras de Kai, pero se obligó a mantener la calma. "¿Cómo llegamos aquÃ? ¿Qué es este lugar?" preguntó, su voz temblando ligeramente.
Kai suspiró, desviando la mirada por un momento antes de responder. "El Nido es un mundo de pesadillas, un lugar donde las sombras cobran vida y las criaturas más horribles acechan en cada esquina", dijo solemnemente. "No sé cómo llegaste aquÃ, pero una cosa es segura: si queremos sobrevivir, necesitamos encontrar una salida".
Luna asintió, "Tengo que encontrar a mi madre, sé que está aquà por algún lado y la voy a salvar" Dijo con determinación. “¿tienes un plan para salir de aquÃ?”.
Kai sonrió débilmente. "No mucho", admitió. "Pero sé que no podemos quedarnos aquà esperando a ser devorados por las sombras. Debemos seguir adelante, juntos".
Con un nudo en la garganta y el corazón lleno de determinación, Luna tomó la mano de Kai y se preparó para enfrentar los peligros desconocidos que les esperaban en el Nido. SabÃa que el camino hacia la libertad serÃa difÃcil y peligroso, pero con Kai a su lado, estaba dispuesta a enfrentar cualquier desafÃo que se interpusiera en su camino. Juntos, se adentraron en la oscuridad, con la esperanza de encontrar la luz al final del túnel y escapar del Nido para siempre…
CapÃtulo 2: Caos en la cocina
Mientras Luna y Kai se aventuraban más profundamente en el Nido, se encontraron con un laberinto de pasillos oscuros y escalofriantes. Cada rincón estaba lleno de sombras danzantes y susurros inquietantes, y el aire estaba impregnado de un olor a podredumbre y desesperación. Pero a pesar del miedo que los rodeaba, Luna y Kai se aferraron el uno al otro, encontrando fuerza en su determinación compartida de sobrevivir y encontrar una salida.
Después de horas de caminar por los pasillos laberÃnticos, finalmente llegaron a una gran puerta de madera que parecÃa conducir a una habitación desconocida. Con el corazón latiendo con fuerza en sus pechos, Luna y Kai intercambiaron una mirada decidida antes de empujar la puerta entreabierta y entrar en la habitación.
Lo que encontraron dentro los dejó sin aliento. Se encontraban en una enorme cocina, con estantes llenos de utensilios oxidados y ollas retorcidas. Pero lo más sorprendente de todo era el caos que reinaba en la habitación: los platos volaban por el aire, los cuchillos se tambaleaban en sus tablas de cortar y los fogones parpadeaban con fuego verde brillante.
Luna y Kai se quedaron paralizados por un momento, asombrados por el espectáculo ante ellos. Pero pronto se dieron cuenta de que estaban en peligro: las sombras acechaban en cada esquina de la habitación, listas para atacar en cualquier momento.
Sin perder un segundo, Luna y Kai se abalanzaron hacia la seguridad de una mesa grande en el centro de la habitación, esquivando los utensilios voladores y las llamas danzantes mientras corrÃan. Una vez que estuvieron a salvo detrás de la mesa, se miraron el uno al otro con determinación en sus ojos.
"Tenemos que encontrar una salida de aquÃ", dijo Luna, su voz firme a pesar del miedo que sentÃa en su interior. "Y rápido".
De pronto, dos grandes monstruos parecidos entraron a la cocina, se parecÃan a los humanos como los conocemos, pero con el rostro desfigurado y el cuerpo lleno de grasa. ParecÃan ser los cocineros de ese lugar que se preparaban para hacer un gran banquete con los cadáveres de los niños.
Mientras Luna y Kai se escondÃan detrás de la mesa, observaron con horror cómo los monstruos se movÃan con una torpeza grotesca entre el caos de la cocina. Los horribles seres parecÃan estar completamente absortos en su macabro trabajo, ignorando por completo la presencia de los dos intrusos en su dominio.
El corazón de Luna latÃa con fuerza en su pecho mientras luchaba por contener el terror que amenazaba con abrumarla. La visión de los monstruos alimentando las llamas de los fogones con una risa malévola la llenaba de repugnancia y desesperación. SabÃa que debÃan salir de allà antes de convertirse en vÃctimas de esos seres monstruosos.
Kai apretó la mano de Luna con firmeza, transmitiéndole su apoyo silencioso en medio de la oscuridad y el caos que los rodeaba. Con una determinación implacable en sus ojos, se enfrentaron a la situación con valentÃa y astucia, buscando una oportunidad para escapar de las garras de los monstruos y encontrar una salida de aquel horrible lugar.
Con movimientos sigilosos y cuidadosos, Luna y Kai esperaron pacientemente su oportunidad, observando atentamente cada movimiento de los monstruos mientras planeaban su escape. La tensión en el aire era palpable, y el tiempo parecÃa detenerse mientras esperaban el momento perfecto para actuar.
Finalmente, cuando los monstruos estaban distraÃdos por el bullicio de la cocina y el humo espeso que llenaba el aire, Luna y Kai se deslizaron sigilosamente fuera de su escondite y se abrieron paso entre los estantes y mesas, manteniéndose fuera de la vista de los horribles seres que los acechaban.
Con pasos silenciosos y el corazón latiendo con fuerza en sus pechos, Luna y Kai se abrieron camino hacia la puerta al otro lado de la cocina, manteniendo la esperanza viva en medio de la oscuridad y el caos que los rodeaba. A medida que se acercaban a la puerta, el ruido en la cocina se intensificaba. Los monstruos reÃan y gruñÃan entre ellos, sus voces guturales llenaban el aire con una sensación de peligro inminente. Luna y Kai se detuvieron un momento, intercambiando una mirada rápida cargada de determinación. No podÃan darse el lujo de fallar ahora.
Con un movimiento rápido y decidido, Luna y Kai se lanzaron hacia la puerta, corriendo lo más rápido que podÃan mientras evitaban los utensilios voladores y las llamas que rugÃan a su alrededor. Cada segundo era crucial, y sabÃan que no podÃan permitirse detenerse.
Justo cuando estaban a punto de alcanzar la puerta, uno de los monstruos los detectó y emitió un gruñido de furia. Con un movimiento ágil, se abalanzó hacia ellos, sus garras afiladas listas para atacar. Uno de los monstruos logro atrapar a kai, mientras Luna corria por su vida se dio cuenta que Kai no estaba a su lado ---“¡Kai!” --- Grito.
El corazón de Luna se detuvo por un momento al ver a Kai atrapado por el monstruo. Un torrente de pánico la invadió, pero su determinación no flaqueó. SabÃa que tenÃa que hacer algo para salvar a su amigo.
Con valentÃa, Luna se lanzó hacia atrás, buscando desesperadamente algo que pudiera usar como arma. Sus manos temblaban mientras agarraba un cuchillo oxidado de una tabla de cortar cercana. Con un grito de determinación, se volvió hacia el monstruo, su corazón latiendo con fuerza en su pecho.
El monstruo gruñó con furia al ver a Luna enfrentándolo, sus ojos llenos de odio y sed de sangre. Pero Luna no retrocedió. Con un movimiento rápido, se lanzó hacia adelante, clavando el cuchillo en el brazo del monstruo con todas sus fuerzas.
Un grito ensordecedor resonó en la cocina mientras el monstruo retrocedÃa, su brazo herido goteando sangre oscura. Luna aprovechó el momento de confusión para correr hacia Kai, desesperada por liberarlo de las garras del monstruo.
Con un esfuerzo sobrehumano, Luna logró liberar a Kai de las garras del monstruo, arrastrándolo hacia la puerta con todas sus fuerzas. Juntos, corrieron hacia la libertad, esquivando los ataques del monstruo mientras luchaban por salir de la cocina.
Finalmente, con un último esfuerzo, Luna y Kai lograron llegar a la puerta y escapar de la cocina, dejando atrás el caos y la oscuridad que los habÃan rodeado. Pero aun que los monstruos les lanzaban botellas de vidrio y de más cosas ellos aún seguÃan mirando al frente.
Ambos emprendieron camino por los oscuros pasillos del barco en busca de la madre de Luna y de la salida de este maldito lugar. A medida que caminaban el suelo de metal por el que estaban caminando fue reemplazado por maderas podridas y débiles. El crujido de las tablas bajo sus pies resonaba en la oscuridad, recordándoles constantemente la precariedad de su situación. De pronto una de las tablas viejas se rompió bajo los pies de Luna y cayo dentro de un pozo lleno de un lÃquido oscuro y pegajoso.
Luna gritó al caer en el pozo oscuro, sintiendo el lÃquido pegajoso envolver su cuerpo. Kai, horrorizado, extendió la mano hacia ella, tratando desesperadamente de agarrarla antes de que fuera demasiado tarde.
Con un esfuerzo desgarrador, Luna logró sujetarse al borde del pozo, sus dedos agarrándose con fuerza a la madera podrida. El lÃquido oscuro le llegaba hasta la cintura, su peso haciéndola hundirse lentamente en su espesa consistencia.
"¡Luna, aguanta!" Gritó Kai, su voz llena de angustia mientras luchaba por alcanzarla.
Gruñidos y gritos se escucharon a lo lejos, los monstruos de la cocina los encontraron. “¡No te preocupes Luna, volveré para salvarte…!” Dijo, con lágrimas en los ojos mientras se iba corriendo para no ser atrapado.
Mientras Luna se hundÃa más y más en aquel pozo alguien le tendió la mano para ayudarla. Luna levanto la mirada para ver a una niña con un impermeable amarillo y dos coletas a cada costado de su cabeza. La expresión de la niña era seria y poco empática mientras ayudaba a Luna a salir del pozo.
“Gracias por- “
“Ahorratelo… tienes suerte de aun seguir viva en este lugar” Dijo la niña.
Luna se quedó mirando a la niña con sorpresa, preguntándose quién era y por qué tenÃa esa actitud tan distante y frÃa. Aunque estaba agradecida por su ayuda, no podÃa evitar sentirse un poco desconcertada por su brusquedad.
"¿Quién eres tú?", preguntó Luna con cautela, sintiendo un escalofrÃo recorrer su espalda mientras la niña la miraba con sus ojos serios y penetrantes.
La niña no respondió de inmediato, en lugar de eso, se volvió y comenzó a caminar por el pasillo oscuro, dejando a Luna sola detrás de ella. Sin otra opción más que seguir a la misteriosa niña, Luna se apresuró a alcanzarla, sus pasos resonando en la madera podrida bajo sus pies.
"Espera", llamó Luna, su voz llena de determinación. "Necesito encontrar a mi madre. ¿Puedes ayudarme?"
La niña se detuvo por un momento, su expresión impasible mientras miraba a Luna. Por un instante, Luna pudo ver una chispa de emoción en sus ojos, antes de que desapareciera detrás de una máscara de indiferencia.
"No puedo ayudarte con eso", respondió la niña bruscamente. "Pero puedo llevarte a un lugar seguro. SÃgueme".
Con un gesto de resignación, Luna siguió a la niña por los pasillos del barco, preguntándose quién era realmente y qué papel desempeñaba en aquel lugar sombrÃo y peligroso. A medida que caminaban, la oscuridad del Nido parecÃa envolverlos, susurros inquietantes y sombras danzantes acechando en cada esquina.
Finalmente, la niña los condujo a una pequeña sala oculta en lo más profundo del barco. La habitación estaba iluminada por la débil luz de una lámpara temblorosa, revelando muebles viejos y polvorientos dispuestos en un rincón oscuro.
"Espera aquÃ", dijo la niña, su voz cortante y frÃa mientras se alejaba hacia la oscuridad.
Luna observó cómo la niña desaparecÃa entre las sombras, preguntándose qué les depararÃa el futuro en aquel lugar siniestro. Con el corazón lleno de incertidumbre, se preguntó si alguna vez encontrarÃa a su amada y escaparÃa de aquel infierno en el que se habÃan adentrado.
Mientras tanto, Kai corrÃa por los pasillos del barco, esquivando a los monstruos que lo perseguÃan con ferocidad. Con cada paso, su determinación de encontrar a Luna y llevarla a salvo se fortalecÃa, enfrentándose a cada desafÃo con valentÃa y astucia
CapÃtulo 3: Final y Reencarnacion
Mientras tanto, kai continuaba huyendo de los monstruos cada vez que se acercaban más y más sentÃa su corazón en la boca, no encontraba manera de escaparse de esta situación, pensó en como seria destrozado y almorzado por ellos. hasta que una luz ilumino su camino, era aquella niña que además tenÃa consigo un hacha la cual lanzo justo en una de las enormes puertas de la cual cruzaba kai. Callo justo en las cabezas de esos horribles y espantosos seres, se veÃa como habÃan quedado sus cráneos, !oh sorpresa! estaban vacÃos pero algo, solo algo yacÃa dentro de ellos, algo que le interesaba a la niña encapullada la cual se acercó y tomo.
Estupefacto estaba kai y desconfiando de aquella chica, la cual pregunto quién era, a lo que ella respondió : soy solo una persona atrapada en este lugar, y vi que necesitabas ayuda_ dijo con la mirada al suelo_ Kai respondio: gracias o eso creo_ la chica misteriosa le miro y se dio cuenta que era el compañero de la chica que habia salvado. Lo cual responde: ¿eres Kai? Ayude a tu amiga hace un rato
Enserio!!! Sabes donde esta??_ dijo. Claro esta en un lugar muy seguro, te lo diré si me entregas ese collar. A lo que el dudosamente acepto.
Juntos se dirigieron al escondite. la chica al despedirse les entrega un mapa que les ayudarÃa bastante a su búsqueda y les dirige unas palabras que les dejarÃan pensando: No mueran ustedes serán parte fundamental de la rebelión.
Con el collar de Kai en su poder, la misteriosa chica encapuchada se alzó sobre un trono, aceptando su destino como aquella vencedora de aquel lugar retorcido. Con una sonrisa siniestra en su rostro, se preparó para enfrentar a aquellos seres que se atrevieran a desafiarla.
Luna y Kai avanzaron con cautela hacia donde les indicaba el mapa, sin saber que se dirigÃan directamente hacia su propia destrucción. A medida que se adentraban más y más en el barco, podÃan sentir la oscuridad cerrándose a su alrededor, susurros inquietantes y sombras acechando en cada esquina.
Finalmente, llegaron a la sala donde la reina de las sombras los aguardaba con una mirada desafiante en sus ojos. Luna y Kai intercambiaron una mirada de escalofrÃos, pero su fuerza de voluntad era inquebrantable a pesar del peligro que los rodeaba. SabÃan que debÃan enfrentarse a la tan temida reina de las sombras si querÃan escapar de aquel lugar y reunirse con la madre de Luna.
Con un grito de desafÃo, Luna y Kai se lanzaron hacia adelante, enfrentándose a la Leidy con todo lo que tenÃan. Pero la batalla fue corta y brutal, ya que la reina demostró ser más poderosa de lo que habÃan imaginado. Con un golpe rápido y certero, derrotó a Luna y Kai, dejándolos indefensos ante su poder abrumador.
Con una risa malévola, la Leidy se alzó sobre ellos, su figura envuelta en oscuridad y misterio. "Ahora son mÃos", dijo con voz siniestra, su mirada llena de triunfo y malicia. "Nunca escaparán de mi reino de pesadillas".
Pero en ese momento, algo inesperado sucedió. La misteriosa chica encapuchada se acercó a la reina de las sombras, con su mirada frÃa y determinada mientras la desafiaba abiertamente. Con un movimiento rápido y decisivo, la chica encapuchada arrebató el poder de la reina de las sombras con el collar de kai y todas las siniestras almas de los monstruos que estaban en él, derrotándola con un golpe certero y lleno de oscuridad, malicia, y horror que emitÃa el collar.
Con la Reina derrotada y su poder roto, la misteriosa chica encapuchada se alzó sobre ellos, y fue envuelta de oscuridad aceptando su destino como la nueva gobernante del Nido. Con una sonrisa siniestra en su rostro, se preparó para gobernar con puño de hierro, su sed de poder insaciable y su determinación inquebrantable. Se habÃa convertido en su pesadilla.
Luna y Kai observaron con asombro, horror, tristeza y empatÃa mientras la niña encapuchada se convertÃa en la nueva reina de las sombras, sabiendo que su destino estaba sellado en aquel lugar retorcido. Con el corazón lleno de incertidumbre, se preguntaron qué les depararÃa el futuro en aquel lugar sombrÃo y peligroso.
Mientras la nueva reina completaba su fase de transformación, lograron escapar de la sala, luna se detuvo un instante y se dio cuenta de que el mapa en realidad le habÃa marcado en esta nueva sala en el cual habÃa un diario justo en el centro, kai lo tomo rápidamente y continuaron su camino hacia la libertad, las sombras se desvanecÃan por que la reina estaba haciendo uso de ellas para su transformación por aquello a los chicos se les hizo fácil salir del barco y ver por primera vez en dÃas la luz del sol.
Sanos y principalmente libres vieron como el barco desaparecÃa, se largaron a la sociedad e investigaron el diario donde descubrieron que le pertenecÃa a su madre, y en sus páginas amarillentas, encontraron una pista que cambiarÃa sus vidas para siempre.
El diario les reveló la verdad sobre la madre de Luna y su conexión con el Nido de Pesadillas. Descubrieron que la madre de Luna habÃa sido una valiente exploradora que habÃa viajado través del mundo en busca de las respuestas de niños desaparecidos, pero la reina al ver que una intrusa querÃa descubrir sus secretos desapareció misteriosamente en otra realidad.
Con la verdad al descubierto, Luna y Kai se enfrentaron a una decisión difÃcil: seguir adelante en su búsqueda de la madre de Luna o regresar a la civilización y dejar atrás el Nido para siempre. Pero sabÃan que no podÃan abandonar a la madre de Luna a su suerte y decidieron embarcarse en una misión para encontrarla y traerla de vuelta a salvo.
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